Actitudes que sanan

Hay Actitudes que sanan, pero Yo diría “hay actitudes que enferman”, por eso existen las primeras.
Cambia Tu actitud pues son ellas las que marcarán tu vida y tu camino, pues No somos lo que nos pasó, sino lo que Elegimos.
Comienza por relajarte, repensar lo que te sucede, sé sincero contigo mismo y dedica un momento a descubrir Tu Ser,  la confrontación innecesaria, la falta de perdón, los conflictos, los odios, la falta de amor, debemos retrotraernos a nuestro interior donde somos invulnerables, enteros, donde las heridas por intermedio de los otros no nos lastiman ni nos dejan huellas. Allí encontraremos la huella de nuestra vida, pensemos “¿estamos huyendo de algo o alguien”, qué llevamos en nuestra mochila que tanto nos pesa, sobre nuestras espaldas?, y vamos  cayendo constantemente en trampas colocadas por nosotros mismos.

Vayamos a nuestro interior, reconozcamos nuestro Ser, aceptémonos, para poder ver y conocer que está ocasionando nuestro padecer, cuál es el origen, el punto de inicio de “el problema o el aprieto” que está dañándonos. 

Conozco varios hechos, entre ellas comentaré uno muy cercano, hablando con una amiga, se dio la casualidad del paso por el lugar de una persona que llamaremos “B” quién no se percato de nuestra presencia siguiendo su camino, mi interlocutora al verla cambio su expresión completamente, murmuró insultos, poniéndose muy nerviosa. Ante esa situación le pegunté si ella consideraba que a “B”, le influía en algo su estado emocional, su dolor en el estómago, su arranque de ira y odio, ante su presencia o en cada ocasión que lo recordaba o veía, obviamente me respondió que no, allí comencé a decirle que la única persona perjudicada y dañada era Ella, pedí me dejara tratar de guiarla en cómo evitar ese efecto destructivo que en el tiempo iba a minar su salud física y espiritual.
 
No es un trabajo el que debemos hacer, es solo “tomarnos el trabajo de hacerlo”, nadie lo hará por nosotros, es fácil, hermoso, nos llenará de dicha  y nos llevará a lugares de felicidad, y principalmente a conocernos y conectarnos con nuestro Ser interior, con nosotros mismo. Lograremos aquietar nuestra mente y nuestro cuerpo. Debemos  tomarnos unos minutos de relajación, de paz, para ir dando esos pasos pequeños pero seguros, “un camino de mil kilómetros comienza con el primer paso”, conocernos y conocer quiénes y cómo somos, aprender a perdonar, ver lo importante de nuestra vida y nuestra existencia, amar, ser amorosos.

Sí son las actitudes, los comportamientos que salen de nosotros, y de la forma de ver y vivir nuestra hermosa vida en este mundo, en este paraíso "que no sabemos encontrar por no sacar la venda de nuestros ojos", los que marcan nuestro camino, y todos salen desde nuestro interior.

La meditación es un estado de no mente, es ver sin mirar y oír sin escuchar.

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