Comenzar de cero una nueva vida
Desde el momento que se convirtió en una tortura y un estado de conflicto la relación, se me cruzó la idea de dejar mi hogar, mi familia, mi hijo, pero el paso a tomar era difícil, de pronto decidí darlo, una situación terrible de tensión, soledad, fracaso, y de deseos de tener alguien quien me abrazara y tan solo me hiciera sentir que no estaba tan solo.

Ya en una casa alquilada seguía la sensación de sentirme miserable, el silencio a cualquier hora que llegara, sentir tan solo el ruido de mis pasos, nadie con quien hablar, a quien mirar, desde ese momento la radio permanecería prendida permanentemente, era como para que apaciguara un poco esa soledad y pensar que había alguien más en mi casa.

Esto me llevó a hacer algo, meditar, relajarme lo puse en práctica casi a diario, y a ver sus efectos, conectarme con mi interior, a encontrar en mi otro ser, otra persona.
Fui comprendiendo que en una pareja todo funciona como tal, siempre las situaciones son compartidas y los resultados también, uno no es la mitad perfecta y el otro la fallada, siempre si algo sale bien o mal los meritos son compartidos, las culpas también, y ahora veo como muchos conocidos que están en situaciones similares a esta vivida por mí, solo creen que la culpa es del otro, si no fuera porque la otra parte no hizo tal cosa no hubiera pasado eso…… no Yo no lo creo, siempre tenemos algo de culpa, algo que debimos hacer y no hicimos.

Con el tiempo me fui adaptando a mi vida de soltero a tener paz espiritual, encontrarme, y tener un contacto más cercano con mi otro yo, a darme cuenta  que cometí muchos errores, que ya era tarde para solucionarlo y debía vivir con ello, pero sí a realizar toda mi vida posterior con más amor, humildad y saber que todo y a todo lo que realizamos le ponemos amor  ”¡cómo cambiaríamos nuestra vida!” y cuantas cosas evitaríamos dañar , pero sí enriqueceríamos muchísimo tan solo con lo que siempre debimos dar y hacer ¡AMAR!.

2010 - 2011 derechos reservados