La Pareja

La rutina diaria y la necesidad de superación personal a la que te obliga la sociedad actual si permites que se introduzcan en tu vida, van minando las relaciones, y el amor, los momentos de la pareja se comienzan a percibir como predecibles y sin expectativas, ello va corroyendo el encanto y la magia que nos unía a la otra persona. Cada día pasa sin ningún estímulo que fortalezca el amor. Es como que está todo dicho, el sexo ha dejado de ser ese fuego que atraía. El aburrimiento amenaza con convertirse en una atmósfera irrespirable que rodea la pareja. La frustración se proyecta en el otro, deteriorando una unión, por motivos personales que a veces no tienen nada que ver con la relación. Pero para que el amor no tenga como futuro el desaparecer es necesario que la pareja evolucione transformando ese sentimiento ideal del comienzo de la relación en un amor maduro y sólido.

Al comenzar la relación, cada uno trata de agradar, conquistar y esmerarse por hacer feliz al otro, se hacen constantes invitaciones, actos, cumplidos, siempre están dispuestos a dar, nace un amor pleno y con pasión, es el principio, el sentirse enamorado. Toda una etapa extraordinaria en la que se vive con mucha intensidad. La convivencia diaria, las obligaciones, el estrés del día al llegar al hogar, la falta de creatividad y voluntad para dejar los problemas en el trabajo o estudio, y solo comentar e intercambiar ideas sobre el mismo como una charla sin llegar a reprochar ni usarlo como esponja o muleta, que deberá absorber o soportar todos nuestros nervios y malestares. Aquí aparecen varios factores entre ellos, cuando en la pareja uno quiere imponerse al otro, imponer su forma de hacer y de organizar la vida en común, sometiendo o intentando someterlo, quitándole posibilidades de compartir criterios y planes..

"Dicen que la rutina mata al amor, pero el verdadero amor mata a la rutina" anónimo


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